viernes, 29 de enero de 2010

unos va y otros vienen...

lo logré; fui rápida, pensé cada movimiento y el siguiente: estoy frente a la computadora tipeando lo que leés y ahora mismo pienso: qué era lo que quería decir? ya... quería hablar un poco (los dedos pican sobre las teclas como golpecitos de bongó) [sonrisas] de lo que pienso en estos días, lo que siento... y lo primero que se me viene a la mente es que acá en el campo escribo mucho más, será la soledad y la compañía de mí misma (que no es poca cosa) viviendo los instantes, buscando la felicidad en las cosas simples [respiración: inspiro, lleno todos los pulmones y paso todo el aire a la panza para finalmente comprimir los músculos del abdomen desde arriba hacia abajo-sin olvidar que el teclado es un bongó- y] disfrutando de mí misma, de lo que me rodea [y descomprimiendo el abdomen desde abajo hacia arriba,

como una ola,

hasta quedar erguida

y una sonrisa de victoria

como quien decidió dejar de fumar y no ha prendido un pucho en todo el día –y lo declara bajo firma:

FUMADOR SI NO

y le chanta la cruz al no, decidida, así, sin titubear –es que ha hecho una promesa, de esas que se hacía de pequeña con la convicción de que deseándolo desde lo más profundo de su ser, el deseo se iba a cumplir... por la fuerza de la promesa; como si el cuerpo y la mente fuesen una misma cosa: dos fuerzas tirando para el mismo lado

-siempre digo que de a dos es más fácil

[me levanté a tomar agua y las dos perras me acompañaron (cuando activo ellas activan; cuando duermo ellas duermen; ahora que me levanté, quieren jugar y jugamos un poco pero quiero escribir –antes de terminar de escribir esta última frase ya estaban mordiéndose entre ellas, chicaneándose

y es que es mucho más fácil porque somos tres

solíamos ser más

algunos seguimos siendo

i és això el que ens mou

ens escriu

ens somriu

me sonrío a mí misma

será que me reconozco en estas letras que van apareciendo

a cada tiqui tiqui tic tic tiquití[1]]

y lo que me rodea es un mundo que ahora tiene perros (como antes) tiene amigos (como antes) tiene sonidos (como antes) tiene música (como antes) tiene comidas ricas y bebidas (como antes) tiene árboles y vientos (como antes) aunque en el mundo de ahora llueve poco, hay muchísimos grillos, algunas mariposas, muchas polillas, bastantes bichitos de luz, unas cuantas arañas, varios sapos, unas cuantas vacas, toros y terneros con marca, yeguas, ovejas, ñandúes, gatos (como antes), liebres, alguna que otra laucha, mulitas y peludos, teros, miles de chimangos, algunas garzas, horneros, benteveos, gorriones, chingolos, palomas, torcazas, carpinteros, tijeretas, calandrias, un par que no sé qué son, moscas, algunas abejas, muchísimos camoatíes, escasos escarabajos y vaquitas de san antonio, una mariposa gigante y marrón con una manguerita de pico, infinitas hormigas, rojas y negras, unos bichos nuevos tipo escorpiones, pocas lombrices, gallinas, gallos y pollitos, chanchos, chanchas y lechones, muy pocos seres humanos, unos cuantos cedros, un álamo plateado, dos nogales, varios ciruelos, algunos áceres, una tipa, pocos aromos, dos magnolias, un roble, muchos eucaliptos -unos cuantos, medicinales-, olmos, pinos, cipreses, un pinito azul (como antes), unas cuantas carnosas (como antes), lazos de amor, cotoñásteres, muérdago, corona de novia, agapantus, lirios, limpiatubos, tuyas, laurentinos, una hortensia, un jazmín del cielo, unas cuantas que no me acuerdo el nombre y la cantidad de cosas que me estoy olvidando...

un poco lo que pienso en estos días es en la muerte, para qué negarlo, en cómo algunos van y otros vienen y otro poco pienso en cómo sigo siendo mientras alguno va y otras vienen y también pienso en qué diferentes somos todos los humanos, pienso en mis amigos, “los” pienso; y también pienso mucho en la naturaleza, en los sonidos, en los pájaros, en los colores del cielo, pienso mucho a la luna y la miro y me quedo... mente en blanco, es simplemente increíble que exista, como las estrellas, como estas dos cachorras que me acompañan mientras escribo como es increíble que igor ya no esté más acá al lado, durmiendo tranquilo, despreocupado, sabiendo que ante cualquier peligro él asechará sin dudar, que dejará su vida en cada batalla; como estas dos cachorras que ladran a cada nuevo sonido y yo, atenta, les explico que es un pájaro, que son los camiones de la ruta, que el viento viene de ese lado y las acaricio y les pongo sigur ros para que tengan dulces sueños...



[1] Releo lo que escribo, pero en voz alta, para ver cómo suena o sea sentír cómo suena... en fin que cuando leí estos últimos versos, me encontré cantando: “calima, calima ca/ si te digoooooooo/ toma mi corazón y vénte vente conmiiiiiiigo/ ay al infinito/ calima, calima ca/ si te digoooooooo/ toma mi corazón y vénte vente conmiiiiiiigo/ ay a ningún sitiooooo” y como dicta la previsibilidad, la tipa va y pone el tema pa’ que suene (y piensa: ay, mi gorda...)

2 comentarios:

  1. Me alegra saber que, a pesar de dejar el humo, sigues teniendo esa facilidad para amplificar tus sentidos y no dejar que se te escape, lo que al resto de mortales se les escapa delante de sus morros. (La vida, en todas sus expresiones)
    te quiero!

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  2. Se me fue un poco el enojo pero en reemplazo quedo tristeza.
    Me alegra saber de vos en el campo, es un buen lugar para no perder el contacto con lo que nos nutre y nos da energia para seguir. Cada tanto ojeo tus fotos solo para saber que estas ahi, y seguis sacando fotos.
    Te mando un saludo grande.
    Cuidate mucho.
    Diego Rios

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