lunes, 7 de septiembre de 2009

como la vida misma

suena mutations y el punteo de la guitarra danza con mis pensamientos que hoy deciden despertar nuevamente y todo lo ven como un día después de una lluvia; como un arco iris, los pajaritos picoteando bichitos que salen a la superficie, las plantas que comienzan a mostrar su verde; como un día de primavera que se anuncia después de un invierno que crudo hasta la nieve; como queda mi casita limpia y ordenada después de una fiesta, llena de vida, humeante de energía; como el día en que vuelve un amigo, tots, y sentimos su cariño su compañía su espontaneidad; como volvernos a encontra los cinco, chicos, con nuestras verdades a secas, con nuestra sinceridad desde el corazón, nuestras comisiones evaluadoras ya disgregadas; como igor que me acompaña con su silencio cómplice, su presencia de hierro, su ternura en la mirada; como una flor tuya, cucs, compartida a conciencia en el momento oportuno; como cuando quique es como jo, un hermano más, capaces ambos de camorrearnos hasta las piñas; como cuando te adentrás en el mundo de una niña y compartís sus enojos, sus indignaciones y salís a dar la vuelta a la manzana para olvidarte de todo y sentís la vida en cada paso y la alegría se traspasa en el abrazo de hermanas; como un llamado de tu hermano y sentir como la esperanza y el esfuerzo se refuerzan gota a gota; vamos... día de esos en que la vida se siente en las venas, el corazón latiendo fuerte, la sonrisa encastrada y yo a punto de dormirme respiro profundo y pienso mientras sonrío: ¡qué linda que es la vida!